Entre el cielo y la tierra. 2ª parte.
Soy un demonio. Mi alma está llena de dolor. Por mis venas corren la amargura y el rencor. Promuevo el pecado entre la raza humana. Sonaba una melodía dulce el día que salí de mi volcán, y me fui deslizando poco a poco, para entrar en los corazones de la gente. Soy la duda que te deja pensativo, y los celos que destruyen tu sueño. Nunca una lágrima me produjo dolor, aunque no tuve remedio en utilizarlas para conseguir mis objetivos. Manejo a las personas a mi antojo, y para ellos utilizo sus corazones, pues bien es sabido que son esclavos de sus sentimientos, los cuales anulan su razón.
Soy egoísmo. No necesito a nadie. Para quien no puede amar, solo cabe el placer de sentirse amado.
Una vez…..deseé. Fue una pasión sin igual, una maldad me absorbió, pues no dejaba de ser la misma que se encuentra en mí, pero esta vez fui yo el cautivo. Me llamaba con su canto de sirena, para luego devorarme lentamente. Utilizó la belleza para ponerme a sus pies. El fuego no me quema y aún así consiguió hacerme sentir en llamas. Inundó mis pensamientos de rencor, de traición, de mentiras. Fui victima de mis propias trampas. Su risa era un cepo que me atrapaba, sin la menor escapatoria posible. Buscó hacerme sentir mal, y para ello no dudo en señalarme, en culparme. Lo que antes era virtud se convirtió en defecto. Y cada vez que me ahogaba, me devolvía a la vida, como si fuera ella la dueña de mi aire, para volver a someterme una vez más.
Al final cuando ya la separación parecía poner cura a mi enfermedad, descubrí que había conseguido hacerme daño de la peor manera posible. Se guardó su memoria en mi recuerdo.
Por las noches pensaba en quien sería el que sintiera sus abrazos, que labios recibirían los besos que ahora se me negaban, quien dormiría abrazado a su lado ahora que no estaba yo. Su nombre se convirtió en sudor frío, su imagen en tormento y en castigo.
Entonces volví al infierno, del que nunca debí salir, pues me demostraron que hay personas que pueden convertir la tierra en un lugar peor que aquel.


jezabel-21 dijo
MMM la verdad es que me encanta lo que has escrito, es precioso, sinceramente. muchos besos
30 Abril 2007 | 11:36 AM