
Esta criatura debe su nombre al vocablo griego "phoinix", que significa rojo, y aunque era muy bella (se dice que era más hermosa que el más hermoso de los pavos reales), reconociéndose hasta hoy por lo que simboliza: la muerte y resurrección.
Cada 500 años esta fabulosa criatura siente que llega el fin de su existencia, recoge y acumula plantas aromáticas como incienso, cardamomo y resinas, y con ellas construye su gran nido, expuesto a los rayos solares.
El calor del Sol incendiará el nido y él arderá con éste, convirtiéndose en ceniza. Desde ésta nace una pequeña oruga, que trascurrido poco tiempo se convertirá en un nuevo Fénix.
Ultimamente me siento como esta ave, y no porque me vaya a inmolar y volver a nacer de mis cenizas, sino porque siento como arden sentimientos pasados y nacen unos nuevos. Los rencores, los odios, las desiluciones que habitaban en mi, se van recopilando para arder bajo un nuevo sol que va apareciendo en mi horizonte, permitiendo que florezcan otros nuevoscomo son la ilusion, la esperanza, la fe. Seguramente este sea el secreto para la vida eterna de los corazones. El poder hacer desaparecer tiempos pasados y renacer totalmente libre para afrontar sin miedo nuevas situaciones que no esperabamos pudieran surgir tan pronto. Es cierto que no se echa de menos lo que no se tiene que perder, pero también es cierto que sin algo a que aferrarnos los que estamos perdidos somos nosotros. Y es ahí donde entra en mi vida un nuevo sol, un sol que ya de antemano se que me va a quemar, solo queda saber si será para acabar conmigo definitivamente, o si me permitirá renacer de mis cenizas.

muy bonito isra, me encanata ese ave, hace tiempo que quiero poder renacer de mis cenizas, ya sabes por qué, jej un besote solecito.
pues te digo que feñix no ardia por el odio el dolor sino por el amor de los seres que amaba al lastimar a estos seres era cuando el realidar de enojaba pero para ella el sentimiento mas hermoso fue el amor aunque le trajo mucho dolor